El perro que se parece a Richard Gere Protagonista de HACHIKO


El perro que se parece a Richard Gere Protagonista de HACHIKO


Las redes sociales han encontrado un nuevo fetiche. Como suele ocurrir, la locura de los usuarios pasa de un tema a otro muy rápidamente, y ninguno permanece más de unos días.
La misma mirada y casi la misma expresión facial. La similitud entre este can y el famoso actor de Hollywood dio la vuelta al mundo.
¿Quién es Richard Gere?
Es un actor Estadounidense de la década de 1970, interpreto a Tony Lopanto en Looking for Mr. Goodbar y como Bill en Days of Heaven. Llegó a la fama en 1980 por su papel en la película American Gigolo, que lo estableció como un símbolo sexual. Luego pasó a protagonizar varias películas exitosas, incluyendo An Officer and a GentlemanPretty WomanPrimal FearRunaway BrideArbitrageChicago, entre otras. Ahora bien
Si bien se suele decir que los perros se parecen a sus dueños, en este caso la copia perruna de Richard Gere salió de película. Los usuarios no tardaron en cerciorarse de que el perro efectivamente tiene un aire al ganador de un Globo de Oro y protagonista de muchas peliculas
La foto de este perro cuenta con casi 5.000 ‘retweets’, más de 35.000 ‘me gusta’ y cientos de comentarios en los que los usuarios publican collages en los que se aprecia el gran parecido entre el can y el actor que tantas veces nos ha enamorado en la gran pantalla.
La broma comenzó el pasado día 23 de julio. Donde un usuario publico en su perfil de twitter la foto de un canino, haciendo referencia al gran parecido que guardaba con Richard Gere. 

Mi opinion mas sincera es que si se parece y bastante a pesar de que un can es muy diferente fisicamente a un ser humano, este pequeño parece ser Richard pero en perro Ahora yo te pregunto ¿Tu que opinas? ¿Se parece o no? Si es asi dale un like si no dale dislike, ademas de eso recuerda suscribirte para que estes informado de los ultimos acontecimientos tecnologicos que ocurren minuto a minuto, sin mas que decir Un abrazo de holk hasta luego…

LOS COMPLEJOS


Los complejos es una de las herramientas psicológicas que necesitamos para la vida.
Tenemos complejos para todos los gustos. Algunos son muy raros, ya que apenas hemos oído hablar de ellos y se dan en pocas personas. Sin embargo, otros complejos afectan en mayor o menor medida a una gran cantidad de personas, sobre todo algunos complejos físicos y psicológicos.
Hoy te presentare los 10 Complejos mas Comunes que te ayudaran a identificarte.
La palabra complejo fue aplicada por primera vez a la psicología por Carl G. Jung y popularizada por la discusión del psicoanálisis freudiano. Para Jung los complejos son los “bloques de construcción de la personalidad”
10. Complejo de inferioridad. Este complejo pertenece a la categoría de complejos psicológicos. Las personas que sufren el complejo de inferioridad se sienten poca cosa, inferiores y poco valiosas en comparación con los que están alrededor. Algunos de los síntomas que definen a este tipo de complejo incluyen falta de autoestima, escasa confianza en uno mismo, gran timidez en los contextos sociales, escasa autonomía y tendencia a menospreciar los logros propios y sobrevalorar el éxito de los demás. Para superarlo es necesario trabajar sobre los pensamientos negativos y distorsionados y transformar esas creencias erróneas en otras que se asemejen más a la realidad..
09. Complejo de superioridad. Parece el opuesto al complejo de inferioridad pero en realidad tienen la misma causa: una baja autoestima. Lo que cambia es la reacción. Las personas con complejo de superioridad intentan enmascarar su sentimiento de inferioridad. Tratan de compensar esos aspectos en los que se creen peores que los demás resaltando aquellas cualidades en las que sobresalen. La conducta relacionada con este mecanismo de ‘defensa’ suele incluir opiniones exageradamente positivas sobre el valor y las habilidades propias, vanidad, estilo extravagante a la hora de vestir, sentimentalismo y tendencia a rechazar las opiniones de otros.
08. Complejo de Peter Pan. Adultos que se niegan a crecer, a madurar y a adquirir responsabilidades. Aunque este complejo da para mucha ironía, las personas que lo padecen pueden llegar a arruinar sus vidas. Es frecuente que presenten crisis de ansiedad, de angustia y de depresión. Los años pasan y, a pesar de que el sujeto se autoprotege con una coraza que no le permite percibir el paso del tiempo, tarde o temprano alguna circunstancia hace que ese mecanismo de protección tenga que desaparecer. Es entonces cuando el paciente se encuentra con las manos vacías y una vida dolorosamente irrealizada.
07. Complejo de Cenicienta. Lamentablemente aún quedan restos de ese estereotipo en el que las mujeres tienen como único objetivo encontrar un buen marido, siendo incapaces de vivir independientes. Algunos de los síntomas de esta clase de complejo incluyen un pánico atroz a salir de la zona de confort, idealización absoluta de la pareja y sumisión constante. El mejor tratamiento para este problema pasa por transformar este comportamiento buscando la felicidad por una misma, sin esperar a que nadie tenga que venir a cambiar la realidad.
06. Complejo de Edipo. Se trata de la preferencia indiscutible del hijo varón por su madre, a la que ama incondicionalmente estableciéndose un vínculo entre ellos en el que dejan de lado al padre.
05. Complejo de Electra. El complejo de Edipo en versión femenina. En este caso, la hija y el padre establecen una relación en la que la madre apenas interviene.
04. Complejo de gorda. Sin duda, es uno de los complejos más frecuentes que hacen la vida imposible a millones de mujeres. Para algunas, nunca se está lo suficientemente flaca. Las chicas que padecen este complejo están continuamente pendientes del veredicto de la báscula. Las consecuencias de esta actitud pueden llegar a ser muy serias y terminar desembocando en un trastorno alimentario como la anorexia o la bulimia. Por eso, es fundamental pedir ayuda psicológica a tiempo. El especialista mejorará la autoestima de la paciente 
03. Complejo por la altura. Bien sea por exceso o por defecto, el complejo de alta y el complejo de baja son de los complejos físicos más frecuentes que nos podamos encontrar. No está escrito en ningún sitio a partir de qué estatura uno es bajo, alto o normal. Relativizar el propio concepto de alto o bajo ayudará a las personas que padecen este complejo a relativizar algo mucho más fundamental como es el aspecto físico. ¿Realmente piensas que tu imagen exterior te define como persona?
02.Complejo de nariz. Son muchas las personas que se sienten muy infelices a causa de su nariz. Habitualmente estas personas terminan sometiéndose a una rinoplastia para cambiar su aspecto. Es cierto que esto es una solución, pero quizá no la mejor. Para superar cualquier tipo de complejo hay que atajarlo de raíz y eso supone llevar a cabo distintos ejercicios de autoestima que propicien el amor propio. Esto reforzará no solo la aceptación de la nariz, sino también de cualquier otra parte del cuerpo y de la personalidad del individuo.

01.  Complejo de pecho. Los pechos son otro de los caballos de batalla de las mujeres. El complejo de poco pecho es mucho más frecuente que el complejo de pecho grande, pero ambos son complejos físicos muy comunes. Ante un complejo así, debes recordar que tú eres algo más que un escote. El requisito fundamental para superar este problema es que sepas aceptar tanto tu exterior como tu interior. Una vez que lo hagas, ya no querrás cambiarlo nunca más.

EXTRA- Complejo de Otelo. En las relaciones sentimentales entre personas inseguras este complejo es muy común. Aparecen celos enfermizos y la persona con este complejo está totalmente segura de que su pareja le es infiel a pesar de que no tenga motivos reales que justifiquen sus sospechas. Algunos de los aspectos que caracterizan al complejo de Oteloincluyen una constante situación de alerta y vigilancia respecto a los hábitos de la pareja, la percepción errónea de los hechos cotidianos y la imposibilidad de controlar impulsos o pensamientos. Este problema afecta cada día a más relaciones y es fundamental buscar ayuda psicológica para ponerle fin. 
Así pues, la mejor forma de superar los complejos es saber que cada uno es como es y no compararnos con nadie. Todos debemos recorrer nuestro camino lo mejor que podamos y estar felices con lo que tenemos. Por supuesto que podemos ir a por más, pero siempre estando feliz con lo que se tiene en el presente.

La mujer que asesino a su esposo de 37 Puñaladas y se lo dio de comer a sus Hijos


Katerine Knight la es la primera mujer condenada a Cadena Perpetua en Australia una mujer escalofriante que mato a su esposo apuñalándolo 37 veces, lo decapito lo despellejo colgó su piel en un gancho de carne tomando las otras partes de su cuerpo para cocinarlas y darle de comer a sus hijos.….


Katerine Knight Nacio el 24 de Octubre de 1955 y Fue la primera persona condenada por el asesinato de su esposo, John Charles Thomas Price, en octubre de 2001, y actualmente se encuentra encarcelada en el  Centro Correccional de Mujeres de Silverwater en Nueva Gales del Sur .

la ciudad de AberdeenAustralia, cerca de Sídney, era frecuentada por ser el lugar de nacimiento de algunos de los animales más emblemáticos de ese país: emús, koalas, canguros y el pastor ganadero australiano. Sin embargo, el 1 de marzo del 2000, Katherine Knight se robó la atención, ganándose el mote del monstruo más depravado en la historia homicida de ese país. Ahora los turistas tienen mayor interés por conocer la vivienda que se encuentra en Andrews Street número 84, donde Katherine cometió un crimen atroz y despiadado.
Antes de recibir sentencia definitiva, varios testigos afirmaron que Knight era una persona vengativa y cruel, que lastimaba a cualquiera que se le cruzara en su camino. El Dr. Milton, el psicólogo criminal más reconocido de Australia, dijo que Katherine sufría de desorden de personalidad, pero que sin duda había estado perfectamente consciente de sus actos los días 29 de febrero y 1 de marzo del 2000. No obstante, los que no la conocían y la vieron sentada en el banquillo de los acusados por primera vez consideraron que parecía la madre de cualquiera; con mirada tímida y aspecto tranquilo.
La sentencia, sin embargo, fue demoledora. De hecho, fue la más dura otorgada a una mujer en Australia: cadena perpetua y un archivo marcado con la frase: “Nunca deberá ser liberada”.
La infancia de Katerine fue muy complicada ella vivía en una zona rural. La comunidad donde vivía con su familia echó a su madre, Barbara, y la forzó a mudarse a un lugar llamado Moree, La hecharaon porque descubrieron que tenía una relación con el amigo de su marido llamado Ken Knight,
La relación se convirtió en un verdadero escándalo. La familia se dividió en dos: los hijos más grandes de la familia permanecieron con el padre y los más pequeños fueron enviados con una tía en Sídney.
En 1959, cuando Katherine tenía cuatro años y su padre biológico se suicidó, la familia volvió a reunirse con un nuevo padre para todos: Ken Knight,
un alcohólico que violentaba a Bárbara continuamente para tener relaciones sexuales. Por su parte, ella no oponía resistencia, y tampoco tenía pudor para platicar abiertamente de las acciones a las que las sometía su marido. Afirmaba delante de sus hijos lo mucho que odiaba el sexo y a los hombres. En ese ambiente, Katherine pronto se quejó de acoso por parte de otros integrantes masculinos de la familia, y la madre le dijo que se dejara hacer y que no anduviera quejándose por ahí.
La niña creció, víctima de abuso sexual de parte de varios hombres de la familia, a excepción de su padrastro.
No es de extrañar entonces que Katherine tuviera episodios de furia incontenible, detonados por los detalles, en apariencia, más insignificantes. Durante su paso por la escuela Muswellbrook, sus compañeros y profesores la recuerdan como una niña a la que le gustaba hacer bullying a los más pequeños. Abandonó sus estudios a los 15 años sin haber aprendido a escribir y leer correctamente; salió casi analfabeta.
Trabajó como cortadora en una fábrica de ropa y después consiguió lo que ella misma llamó el trabajo de sus sueños. Entró como aprendiz en el rastro local y aprendió tan rápido, que pronto obtuvo su set de carnicero. Solía colgar sus herramientas de trabajo sobre la cabecera de su cama, para tenerlas a mano en caso de necesitarlas, según ella misma dijo.
En 1973 conoció a David Stanford Kellet, compañero de trabajo y alcohólico sin remedio. Cuatro años después se casaron a petición de ella. David recordaría años después el consejo de su suegra Bárbara luego de la ceremonia: “Ten cuidado, porque esta mujer puede chingarte, ni se te ocurra ponerle el cuerno porque te va a cargar la chingada. Esta niña siempre tuvo algo suelto en su cabeza”. De hecho, durante su noche de bodas Katherine intentó estrangular a su marido porque no cumplió con sus amplias expectativas sexuales.
El matrimonio no funcionó. David se marchó en mayo de 1976, pocos meses después del nacimiento de su hija Melissa Ann. Estaba harto de los desplantes de celos, de que le quemara sus pertenencias si llegaba tarde luego del trabajo y de que lo golpeara a la menor oportunidad.
Luego Katherine fue diagnosticada con depresión post parto e internada en el hospital St. Elmo, luego de que algunos vecinos la vieron empujar el coche de su bebé con evidente descuido por las calles. La dejaron salir al poco tiempo, pero tampoco duró mucho su libertad.
Un vecino encontró a la bebé en las vías del tren, mientras ella secuestraba a una mujer para que la condujera en busca de su marido, e intentaba golpear al mecánico que arregló el carro de David, en el cual finalmente escapó de ella.
Entonces, Katherine fue trasladada al hospital psiquiátrico Morriset. Ahí aseguró que David la violentaba física y emocionalmente. Por supuesto la versión de él siempre fue diferente: ella era impredeciblemente violenta. Una mañana despertó para encontrar a Katherine sobre su pecho y con un cuchillo en la mano. Lo movía a través de su garganta sin hacerle daño y al ver su expresión, Katherine se burló de él y le dijo que debía darse cuenta lo fácil que le resultaría matarlo si se atrevía a engañarla.
David regresó con ella en cuanto supo que estaba internada en el psiquiátrico, y no sólo permaneció a su lado durante otros cuatro años, sino que procrearon otra hija, Natasha Maree, en 1980. Pero una vez más, después del nacimiento de su segunda hija, David se marchó definitivamente y ella tomó una sobredosis de pastillas para dormir, por lo que de nuevo fue internada en el psiquiátrico.
Para 1986 ya estaba totalmente involucrada con el minero David Saunders, con quien tuvo otra hija: Sarah. La desahogada situación de su nueva pareja les permitió comprar una casa. Katherine tuvo un hogar que decoró con pieles de animales, trampas, esqueletos, machetes y cuchillos. Hizo de su dulce hogar un gabinete escalofriante de curiosidades, en el que reflejaba su personalidad sangrienta y su gusto por la violencia.
Saunders, como era de esperarse, tampoco aguantó los episodios de violencia y los celos inexplicables de su mujer. En una ocasión, para ejemplificarle a Saunders lo que le ocurriría si lo descubría en una infidelidad, Katherine degolló a un cachorro de escasos meses frente a él. Así que David partió aterrorizado; pero meses después volvió con la intención de ver a su hija y se encontró con que había una orden de restricción en su contra por violencia doméstica. Katherine siempre lograba voltear la situación y culpar a sus parejas.

Incapaz de permanecer sin pareja, Katherine se relacionó con el ex alcohólico John Chillington en 1990, con quien procreó a su hijo Eric. John tampoco corrió con mejor suerte, pues en un arranque de furia, Katherine le rompió los lentes mientras los llevaba puestos y le destrozó la dentadura postiza. Para su fortuna, Katherine lo abandonó a los pocos meses, pues ya mantenía una intensa relación con John Charles Thomas Price, quien vivía con dos de sus tres hijos, luego de haberse divorciado.
Pricey, como le decían los amigos, nunca imaginó que acababa de firmar su sentencia de muerte. Era un tipo que le agradaba a todo el mundo y estaba dispuesto a echar una mano siempre que fuera necesario. Divorciado desde 1988, vivía con sus dos hijos adolescentes, mientras la ex mujer se había marchado con la hija más pequeña. Tenía un bungalow de tres recámaras y un buen salario por sus servicios en varias minas.
Pricey ignoró los rumores acerca de los malos tratos que Katherine propinó a sus parejas anteriores. Además, la relación inició de maravilla, pues Katherine se mostró devota y amorosa; cocinaba y cogía estupendamente. En 1995 Pricey la llevó a vivir a su casa. Entonces inició una relación intermitente llena de episodios de violencia, separaciones y reconciliaciones.

La última vez que se reconciliaron, algunos amigos de Pricey le retiraron el habla, pero lo peor vino cuando ella quiso casarse y Pricey la rechazó. Katherine, como venganza, lo acusó con su jefe de las minas de robar herramienta, por lo que lo degradaron de puesto, luego de 18 fructíferos años de trabajo. Esto fue intolerable y Pricey la corrió definitivamente de su casa, pidió una orden de restricción y avisó a sus colegas que si al día siguiente no se presentaba a trabajar, seguramente sería porque Katherine lo habría asesinado.
El 29 de febrero Pricey estuvo hasta las once de la noche con sus vecinos. Ya en casa descubrió que no había nadie; los niños se habrían ido a quedar a casas de amigos. Horas antes Katherine había comprado lencería sexy y había video grabado a los niños, mientras los conminaba a que dijeran su última voluntad, como si se tratara de un juego macabro. Además afiló perfectamente las herramientas que usaba en el rastro y las escondió estratégicamente en algunos rincones de la casa. Luego se marchó. Regresó de madrugada y encontró a Pricey dormido. Vio un poco de televisión, se bañó y despertó a su pareja cariñosamente y luego hicieron el amor.
A las seis de la mañana del siguiente día tanto los vecinos como los compañeros de trabajo de Pricey estaban preocupados porque su carro seguía estacionado a una hora en la que él ya se habría marchado a trabajar. Tocaron varias veces el timbre sin obtener respuesta, hasta que vieron manchas de sangre en la puerta y llamaron a la policía. Tuvieron que derribar la puerta, pero nadie imaginó lo que encontrarían dentro.
De acuerdo a los peritos, Pricey despertó cuando su mujer lo apuñaló por primera vez. Adormilado y aterrorizado trató de encender la luz de la habitación; quizá pensaría que se trataba de una pesadilla de la cual podía despertar. Trató de escapar, corrió desesperado por los pasillos de su casa hasta la puerta de entrada, donde Katherine lo alcanzó y lo arrastró de nuevo al interior. Una vez dentro lo apuñaló otras 36 veces. Seguramente los últimos minutos de Price debieron ser una combinación de terror abyecto y desesperación.
Una vez muerto, Katherine se dispuso a hacer lo que mejor sabía. Lo desolló metódicamente, le quitó toda la piel frontal: cuero cabelludo, el rostro, las orejas, el cuello; como si se tratara de un delantal de cuerpo entero, hasta los pies. El único orificio que se apreciaba era el de la primera puñalada que le propinó Katherine. (Esta piel desollada fue lo que los policías encontraron al entrar en la casa, colgada en la puerta que separaba el comedor de la sala.) Luego le cortó la cabeza a la altura de los hombros con un cuchillo muy filoso, con un corte preciso y limpio. Según el patólogo Dr. Timothy Lyons, quien practicó la autopsia, el procedimiento le debió llevar más de 40 minutos.
Después,  Katherine cortó partes del resto del cuerpo de Pricey. Las cocinó y las dispuso en la mesa acompañadas con papas horneadas, calabaza, col, verduras y salsa gravy. Había tarjetas con los nombres de sus hijos, que indicaban dónde les correspondía sentarse. La cabeza fue localizada en una olla con verduras que habría hervido a alta temperatura durante varios minutos.
En una repisa de la sala se encontró una nota escrita con varias faltas de ortografía enfrente de una fotografía de la víctima. Tanto en la nota como en el resto de los objetos, había sangre y pedazos de carne humana. La nota decía: . “El tiempo tomó venganza por violar mi ija. Tu por Beck para Ross –para el pequeño John. Ahora juega con el pequeño John Dick John Price. Esta nota que fue desechada en la corte por su insensatez y falta de fundamento.
Luego hallaron a Katherine Knight en la parte trasera de la casa, roncaba ruidosamente y estaba en estado comatoso, luego de haber tragado varias píldoras.
De acuerdo al detective Muscio, quien investigó el crimen, Pricey trató desesperadamente de salvar su vida. Encontraron marcas de sangre con sus huellas digitales, por los pasillos, los muros, las puertas, los apagadores, la puerta de entrada. Quizá hubiera podido escapar, si no hubiera estado tan aterrorizado, desconcertado, desesperado, horrorizado ante algo tan descomunal como su propia muerte a manos de su mujer. Ella, por su parte, seguramente sacó las armas que escondió horas antes, en los lugares más insospechados, para seguir martirizándolo hasta matarlo.
Katherine Knight cumple su condena en el Centro Correccional para Mujeres Silverwater, un dulce hogar donde no podrá jamás colgar sus adornos favoritos.